Tema elegido: Técnicas de hidratación para el entrenamiento en casa. Descubre hábitos simples, basados en la práctica diaria, para rendir más, recuperarte mejor y disfrutar cada sesión sin contratiempos.
Fundamentos de la hidratación inteligente en casa
Como referencia inicial, apunta entre 3 y 7 ml de líquido por kilo de peso en las horas previas y 0,4–0,8 litros por hora durante. Ajusta con tu sudoración y comodidad personal.
Entre dos y tres horas antes, bebe con calma 5–7 ml/kg y acompaña con un snack salado ligero si sueles sudar mucho. Evita llegar con sensación pesada o ganas urgentes de ir al baño.
Qué beber antes de empezar
Agua es suficiente para sesiones cortas; si superas 60–75 minutos, una bebida con sodio mejora retención. Añade limón o menta para sabor, y cuéntanos tu receta favorita sin azúcares excesivos.
Ajusta por clima interior
Calefacción fuerte o humedad alta aumentan pérdidas. Si entrenas cerca de una ventana soleada, considera un vaso extra y toallas a mano. ¿Te afecta el ambiente? Describe tu situación para aconsejarte mejor.
Ritmo de ingesta sin cortar el ritmo
Divide tu botella en tomas cada 10–15 minutos, pequeñas y regulares. Evita grandes atracones de agua, que pueden molestar. Ajusta según intensidad, calor y cómo notas tu respiración.
Electrolitos: cuándo sumarlos y por qué
Si tu camiseta queda con marcas de sal o sufres calambres, añade sodio. Empieza con 300–600 mg por hora en sesiones largas y evalúa sensaciones. Comparte resultados y marcas que te funcionen.
Sesiones largas: estrategia simple
Para más de 90 minutos, combina agua con electrolitos y algo de carbohidrato. Un sorbo cada bloque de ejercicios ayuda a sostener energía. ¿Qué rutina sigues? Cuéntanos para comparar estrategias.
Rehidratación y recuperación sin prisas
Pésate antes y después para estimar pérdidas. Repón entre 125% y 150% del líquido perdido durante las siguientes horas, con sodio. Así evitas levantarte de noche por sed o calambres.
Rehidratación y recuperación sin prisas
Leche con cacao, caldo de verduras, naranja con sal fina o yogur con fruta aportan líquido, carbohidratos y sodio. Comparte tu combinación favorita y etiquétanos cuando la prepares en casa.
Hidratación personalizada con herramientas caseras
Una diferencia de peso te orienta sobre pérdidas; el color de la orina debe ser amarillo pálido. Registra tres semanas y verás patrones. ¿Notas cambios por estación? Cuéntanos y ajustamos contigo.
Hidratación personalizada con herramientas caseras
Marca tu botella por tercios y pon alarmas suaves cada quince minutos. Es simple y funciona. Si te resulta útil, suscríbete y envíanos foto de tu setup para inspirar a otros.
La vez que un simple sorbo cambió mi circuito
En una rutina de cuerdas rápidas, pausé veinte segundos para beber dos sorbos con sodio. Evité el amago de calambre y cerré fuerte. ¿Tú también tienes un momento así? Cuéntalo abajo.
El experimento de Carla con hielo y sal
Carla entrenaba HIIT junto a la ventana. Probó agua fría con una pizca de sal y mejoró su constancia. Si te identificas, comenta con tu nombre y cuántas series haces normalmente.
Tu turno: comparte tu truco ganador
¿Usas una app, una playlist o una botella favorita? Describe tu técnica de hidratación casera y sus resultados. Responderemos con sugerencias personalizadas en la próxima publicación para suscriptores.